Que Creemos

Esta es una pequeña guía para compartir nuestras creencias.

Santas Escrituras

Creemos que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios. Es Santa y sin error, toda suficiente como nuestra única, sola e infalible norma de autoridad sobre nuestra fe y practica cristiana.

Salmos 119:160, Proverbios 30:5, II Timoteo 3:16, II Pedro 1:19-21

Dios

Creemos en un solo Dios viviente y verdadero, el Creador y sustentador de todas las cosas.  El es infinito, incambiable, eterno, perfecto, soberano y personal. El es eterno en su ser, amor, santidad, sabiduría y poder. Se ha revelado a nosotros como el Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas distintas pero sin división de naturaleza, ser o misión. El Padre es la cabeza de la divinidad, El Hijo es el Mesías prometido del Antiguo Testamento, Jesucristo, y el Espíritu Santo es el enviado por Dios para convencer al mundo de pecado, justicia y de juicio.

Génesis 1:1, Exodo15:11, Salmos 83:18, Salmos139:7-9, Mateo 28:19, Juan 10:30, Juan 15:26

Jesucristo

Creemos que Jesús es la segunda Persona de la Santísima Trinidad, el Verbo eterno y el Hijo Unigénito; que sin ningún cambio en su divinidad, Él se hizo hombre por el milagro del nacimiento virginal, para así continuar para siempre tanto como verdadero Dios y verdadero hombre, una persona con dos naturalezas. Como hombre, Él fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Como el perfecto Cordero de Dios, Él se entregó a la muerte en la cruz, llevando allí el pecado del mundo, y el sufrimiento de la ira divina en nuestro lugar. Se levantó de la tumba en un cuerpo glorificado al tercer día. Como nuestro Sumo Sacerdote, ascendió al cielo, para comparecer delante de Dios Padre como nuestro Abogado e intercesor.

Juan 1:1, Juan 3:16, Mateo 1:18-25, Gálatas 4:4-5, Filipenses 2:6-10, 1 Corintios 15:3-7, Hebreos 4:14-16, Juan 2:1-2

Espíritu Santo

Creemos que el Espíritu Santo la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, y el agente divino, tanto en naturaleza, como en revelación y redención.  Él fue enviado por Dios para dar convicción al mundo de pecado, justicia y juicio.  Él regenera, mora, bautiza, sella y unge a todos los que llegan a ser hijos de Dios por medio de Jesucristo. Él capacita, guía, enseña, santifica y llena los creyentes que a diario se entregan a Él.

Juan 3:5, Juan 14:16, Juan 14:17, Juan 14:26, Juan 16:7-14, Romanos 8:9, 1 Corintios 12:13, 2 Corinitos 3:18, Efesios 1:13, Efesios 5:18

El Hombre

Creemos que el hombre fue creado a semejanza e imagen de Dios. Que fue tentado por Satanás, y por su desobediencia personal a la voluntad revelada de Dios se convirtió en una criatura pecadora. El hombre se convirtió en el padre de una raza universalmente caída, tanto en su naturaleza y practica. Está alejado de Dios y no tiene dentro de sí mismo la posibilidad de la salvación fuera de Dios.

Génesis 1:27, Salmos 51:5, Romanos 3:23, Romanos 15:12, Romanos 15:19, Gálatas 3:11

Salvación

Creemos que la salvación es un don gratuito de Dios, no merecido, ni asegurado en parte o en su totalidad por cualquier obra o virtud alguna del hombre. Todos los hombres están bajo condenación por el pecado personal, y el escape de condenación solo viene por los meritos de Jesucristo.  Esta justificación sólo se puede recibir a través de una fe personal en el Señor Jesucristo. El Espíritu Santo regenera a todo aquel que entrega su vida a Jesús, y la nueva vida en regeneración no se pierde nunca.

Efesios 2:8-9, Tito 3:5, Juan 1:12, Juan 3:14, Juan 10:28-29, Romanos 8:1, Filipenses 1:6

Nuestras Obras

Creemos que actos piadosos de ninguna manera pueden ser el medio de salvación; pero son evidencia y frutos de ser salvos.  Por lo tanto, como cristianos, debemos obedecer la Palabra de nuestro Señor, buscando las cosas de Dios. Andar como Él anduvo, y aceptar como nuestra responsabilidad solemne nuestro deber y privilegio de llevar el evangelio a un mundo perdido.

Efesios 2:10, Romanos 12:1-2, Filipenses 2:16

Satanás

Creemos que originalmente Satanás fue creado como un ser santo y perfecto, pero por su orgullo y ambición malvada se rebeló contra Dios. Se convirtió en un ser totalmente depravado, y el gran adversario de Dios y su pueblo, el líder de todos los ángeles malos y los espíritus inmundos, y el engañador y dios de este mundo. Sus poderes son enormes, pero estrictamente limitados por la voluntad permisiva de Dios, que anula todo el mal por siempre.  Fue derrotado y juzgado en la cruz, y por lo tanto su destino final esta determinado a la condenación eterna en el infierno. Somos capaces de resistirle y vencerle con armadura de Dios, por la sangre del Cordero, y por el poder del Espíritu Santo

Isaías 14:12, Efesios 6:12, 1 Pedro 5:8, Juan 3:8, Apocalipsis 12:9-11, Apocalipsis 20:10

La segunda Venida de Cristo

Creemos que Cristo vendrá por segunda vez en los aires a raptar a su iglesia, lo cual puede ser en cualquier momento.  Entonces, resucitará a los muertos y los vivos seremos transformados, levantando a su iglesia que le espera. Luego, Él derramará la justicia y el juicio de Dios sobre el mundo incrédulo. Después, Él descenderá con su Iglesia para establecer su reino glorioso sobre todas las naciones por mil años.

1 Tesalonicenses 4:13-18, Santiago 5:8, Hebreos 10:37, Judas 1:14-15, Apocalipsis 19:11-16, Apocalipsis 20:4-7

Vida, Resurrección, y Juicio Eterno

Creemos en la resurrección de todos los hombres, justos e injustos.  Creemos que los que entregan sus vidas a Cristo tendrán vida eterna. Los espíritus de los salvos al morir van inmediatamente a estar con Cristo en el cielo, y sus obras se presentarán ante el Tribunal de Cristo para la determinación de galardones que tendrá lugar en el momento cuando Cristo venga por los suyos. Los que no se entreguen a Jesucristo mientras vivan, serán condenados eternamente. Los espíritus de los que no sean salvos, descenderán al Hades inmediatamente, donde se mantendrán bajo castigo hasta el día del juicio final. En ese momento sus cuerpos serán levantados de la tumba, y serán juzgados y arrojados al infierno, el lugar final de condenación eterna.

1 Corintios 15, 2 Corintios 5:8-10, Lucas 16:19-23, Apocalipsis 20:11-15

La separación de la Iglesia y el Estado

Creemos que la Iglesia y el Estado deben estar separados.  El estado debe proteger a toda iglesia y otorgarle toda la libertad para proseguir sus fines espirituales. Al proveer esta libertad, el gobierno no debe favorecer a ningún grupo eclesiástico o denominación más que a otros. El gobierno civil es ordenado por Dios, es deber de todo cristiano rendirle obediencia leal en todas las cosas que no sean contrarias a la voluntad revelada de Dios. La iglesia no debe recurrir al poder civil para llevar a cabo su labor. El evangelio de Cristo contempla medios espirituales para llevar a cabo sus fines.

Mateo 22:21, Romanos 13:1-7

El Creyente

Creemos que Cristo es nuestro Gran Sumo Sacerdote, y por él toda persona nacida de nuevo tiene acceso directo a la presencia de Dios sin necesidad de un sacerdote humano. El creyente tiene el derecho y responsabilidad a través de la guía del Espíritu Santo para estudiar e interpretar las Escrituras.

Juan 14:6, Hebreos 4:16, II Timoteo 2:15, I Pedro 2:1, 1 Pedro 2:5, 1 Pedro 2:9

Señorío de Cristo

Creemos que Jesucristo es la Cabeza del Cuerpo de Cristo, en la cual, todos los verdaderos creyentes son bautizados inmediatamente por el Espíritu Santo al momento de su conversión. Todos los miembros de este cuerpo espiritual deben de reunirse e identificarse en una iglesia local.

I Corintios 12:13. Efesios 1:22-23, Efesios 4:11-15, Gálatas 1:22 

Importancia de Iglesia Local

Creemos que una iglesia neotestamentaria es una asamblea local de creyentes nacidos de nuevo y bautizados, unidos para practicar las ordenanzas del Nuevo Testamento.  Los cuales se reúnen para la adoración, la oración, el compañerismo, enseñanza y el testimonio unido, y activamente participando y realizando la Gran Comisión.

Hechos 2:41-42, 1 Corintios 11:2, Mateo 28:19-20

La Independencia y autonomía de la Iglesia Local

Creemos que cada iglesia del Nuevo Testamento es libre para gobernarse a sí misma sin interferencia eclesiástica y cooperar con otras Iglesias del neotestamentarias como el Espíritu Santo les guíe. Cada iglesia local es responsable de seguir el patrón de la iglesia del Nuevo Testamento y es directamente responsable ante Dios.

Mateo 18:17, Hechos 6:1-5, Hechos 13:1-3, Hechos 15:22-23

Las Ordenanzas del Bautismo y la Cena del Señor

Creemos que a la iglesia local se le han dado solamente dos ordenanzas por Dios: el bautismo y la Cena del Señor. El bautismo es por inmersión de los creyentes, lo cual representa la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo. La Cena del Señor es un memorial de la muerte del Señor. El pan simboliza Su cuerpo que fue entregado por nosotros. El fruto de la vid simboliza su sangre que fue derramada por nosotros.

Mateo 28:19-20, Hechos 2:41, Hechos 8:38-39, Mateo 26:26, Mateo 26:30, I Corintios 11:23, 1 Corintios 11:34

El Matrimonio y la actividad sexual

Creemos que Dios ha mandado que ninguna actividad sexual íntima sea ejercida fuera del matrimonio entre un hombre y una mujer. Creemos que el matrimonio legítimo es la unión de un hombre y una mujer. Creemos que el sexo es un regalo de Dios para ser disfrutado entre un hombre y una mujer dentro del vínculo sagrado del matrimonio.

Génesis 2:24, Romanos 7:2, I Corintios 7:10, Efesios 5:22-23

Preferencias sexuales

Creemos que el sexo es un regalo de Dios. Creemos que cualquier forma de homosexualidad, lesbianismo, bisexualidad, bestialidad, incesto, fornicación y adulterio son perversiones pecaminosas.  Creemos que Dios desaprueba y prohíbe cualquier intento de alterar su género por la cirugía o la apariencia.

Génesis 2:24, Génesis 19:5, Génesis 19:15, Génesis 26:8-9, Levíticos 18:1-30, Romanos 1:26-29, 1 Corintios 5:1, 1 Corintios 6:9, 1 Tesalonicenses 4:1-8, Hebreos 13:4